Sembrar fusiles, matar de hambre

Marino Alvarado | No lo informó en ministro de la defensa. Tampoco el ministro del interior. Fue el ministro de agricultura Wilmar Castro Soteldo quien afirmó que uno de los principales proyectos que tiene el gobierno es producir el fusil Kaláshnikov. Así mismo, en un país donde cada vez surgen noticias de la muerte de niños y niñas por desnutrición una de las prioridades del gobierno es invertir en armas. En una Venezuela que vive una crisis humanitaria compleja donde a diario mueren personas por la escasez de las medicinas o porque el dinero no les alcanza para comprarlas, el gobierno prefiere gastar en fabricar armas. Ante una población azotada por distintas formas de violencia, la prioridad del gobierno que dice combatir el odio y promover la paz es producir instrumentos para la muerte.
Y nos cabe una pregunta: contra quién se usarán esos fusiles. Pues muy posiblemente contra un pueblo hambriento que ve cada día desmejorar sus condiciones de vida, pero se niega a dejar de reclamar derechos. Tal vez como ya lo vimos en los meses de abril y julio del presente año, serán usados contra el pueblo. Para bañar de sangre las calles ante una población que reclama alimentos, medicinas, mejores servicios públicos, que se acabe con el caos del transporte y la escasez de agua que azota a cientos de poblaciones. Contra ese pueblo dispuesto a exigir sus derechos por más represión que desaten, tal vez se usen los fusiles “hechos en socialismo”
Es una verdadera provocación a la conciencia de los hombres y mujeres que viven en nuestra patria que el gobierno de prioridad al gasto militar en lugar de dedicar esfuerzos y recursos al grave sistema público de salud y otros problemas que le afectan día a día.
En abril de 2016 Nicolás Maduro prometió que en menos de un año se garantizaría una cobertura de 100% en cuanto a los módulos de salud Barrio Adentro. Un año después ese sub sistema de salud se mantiene en crisis.
El gobierno prometió que con el aumento de la gasolina, se invertiría en el sector transporte. Hoy lo que tenemos es un amplio caos que afecta a los sectores más pobres de la población. Trabajadores y trabajadoras llegando tarde a sus trabajos por las dificultades para poder montarse en una camioneta de pasajeros, madres que se tienen que devolver con sus niños en edad escolar porque no pueden montarse en un transporte de servicio público. Paradas en cada rincón del país llenas de personas desesperadas para poder ingresar a una unidad. El metro de Caracas en un ascendente deterioro y obras del metro inconclusas en distintas partes de nuestra geografía.
Las autopistas y las calles de las principales ciudades con miles de huecos donde se producen a diario accidentes, pero la prioridad del gobierno es gastar en armas.
No hay duda. Quienes nos gobiernan están cada vez más de espaldas a las mayorías. La burocracia que si disfruta de buena vida y no siente la crisis, es indolente ante el sufrimiento del pueblo. Nada le importa que haya muertos por hambre, por escasez de medicinas, por la acción del hampa. No le interesa ni les conmueve las fotos de familias rebuscando en la basura para poder sobrevivir. Esta burocracia de los privilegios, solo le interesa mantenerse en poder a costa de lo que sea, para seguir gozando de sus privilegios, realizar sus negocios, ganarse sus comisiones, el pueblo, si el pueblo, solo les interesa para engañarlo y convocarlo a votar.
Marino Alvarado Betancourt
@marinoalvarado

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