Avanzar a una salida negociada que convoque elecciones

9 de mayo de 2019

Marino Alvarado / Un análisis de la actual situación del país nos indica que nos encontramos ante un gobierno de facto débil, con poco apoyo popular,  pero con capacidad de gobernar, reprimir y mover sus fichas nacionales e internacionales. Una oposición con capacidad de movilizar masivamente a la población, con un amplio apoyo internacional y por ahora unificada en una ruta, lo cual le da capacidad de poner en jaque al gobierno pero sin poder imponerse.

En medio del conflicto las sanciones económicas internacionales avanzan y muy posiblemente agudicen la grave situación económica y social.  Persiste Maduro y su cúpula en sus políticas erradas en materia económica y su enorme ineficiencia para gobernar genera aumento de la pobreza, deterioro acelerado de los servicios públicos, incremento del costo de la vida a niveles alarmantes  agudizando la Emergencia Humanitaria Compleja.

La situación de un conflicto político de alta escala en un contexto de aumento de la crisis económica y social hace riesgosa e insostenible la dinámica del país y genera zozobra en la familia venezolana. Urge una solución.

En esa dirección hay en el terreno propuestas interesantes. En mi opinión la mejor es la presentada por el Grupo Internacional de Contacto. Lo conforman: Francia, Alemania, Italia, España, Portugal, Suecia, Holanda y Reino Unido, así como Ecuador, Costa Rica, Uruguay y Bolivia. . Esta coalición de países se propuso realizar todas las gestiones necesarias para  contribuir a crear condiciones en Venezuela para que en un tiempo razonable se logre un acuerdo político que implique  convocar nuevas elecciones presidenciales libres y justas en el país y que se realicen con supervisión internacional.

Estableció además realizar esfuerzos para  lograr la liberación de presos políticos y el levantamiento de la proscripción para dirigentes y partidos de oposición para participar en la actividad política, así como ingreso de asistencia internacional para atender las necesidades básicas insatisfechas de la población.

Lo fundamental de la propuesta del Grupo Internacional de Contacto es que establece que cualquier negociación política debe tener como eje central la convocatoria a elecciones presidenciales. Esta ruta indica que se le da al pueblo el protagonismo para que a través del voto decida quién será el próximo presidente de la República luego de unas elecciones creíbles y con un árbitro electoral que brinde confianza en el resultado.

Resulta muy interesante que en la última Declaración de la coalición internacional denominada Grupo de Lima se haya planteado inicial un diálogo con el Grupo Internacional de Contacto. Los dos grupos coinciden en la necesidad que la solución al conflicto en nuestro país pase por la convocatoria a elecciones.

Prolongar la actual crisis nos puede conducir a un escenario de mayor migración forzada, incremento de la miseria y escenarios de violencia que solo agravarán el sufrimiento. La dirigencia política del país tiene una responsabilidad de evitar que eso suceda y desde la sociedad civil debemos ejercer la suficiente presión para una salida pacífica, constitucional, democrática, que otorgue al pueblo su rol protagónico para decidir mediante el voto los destinos de nuestro país.

La fuerza armada debe contribuir, actuando en el marco de la Constitución, a esa ruta electoral y pacífica, y cooperar para que se creen las condiciones necesarias para su realización. Abstenerse de reprimir al pueblo que se pronuncia en las calles de manera pacífica y no respaldar ninguna orientación que los pretenda usar para dirimir el conflicto mediante acciones violentas contra un sector de la población.

Share
Share
Aumentar/Disminuir Fuente