El Pesimismo / “El optimista siempre tiene un proyecto, el pesimista sólo tiene un pretexto”

No es fácil vivir y convivir en la Venezuela actual, si se tienen presentes:

  • Los acontecimientos políticos que generan incertidumbre y preocupación en alto grado.
  • La problemática de la salud, cada día más delicada por el colapso de hospitales y ambulatorios que
    dañan el bienestar de las familias.
  • La dificultad para comprar alimentos, por lo escasos y cuyo costo resulta inasequible para el
    ciudadano común.
  • El subdesarrollado y humillante transporte en camionetas y camiones, que tiene al ciudadano en
    peligro de accidentes.
  • Los permanentes apagones eléctricos, la continua e intermitente escasez del agua o del gas y ahora
    también la gasolina.

Todo ello está influyendo negativamente en el estado de ánimo del ciudadano común y ha puesto en peligro
las relaciones intrafamiliares y sociales.

Es indudable que el ciudadano común se ha vuelto más irritable, más tenso y hosco en el trato. Pero sobre
todo más pesimista, en el sentido de que pueda sacar a su familia adelante, teniendo los recursos suficientes
para resolver los problemas del día a día y la esperanza de que la crisis mejore y por lo tanto su situación.

INCIDE observa con preocupación cómo, en general, el pesimismo invade a personas y grupos de la sociedad.
Observa cómo la cultura propia de la sociedad venezolana de asumir con optimismo los acontecimientos
adversos, de iniciar con entusiasmo el trabajo que le corresponde, aceptar como normal a personas con ideas
que no son las suyas, demostrando tolerancia, formaba parte de la herencia cultural del venezolano, se está
perdiendo.

Hoy, esta forma de ser alegre y dicharachera, está en peligro. Están cambiando las formas de comportamiento:

  •  Están aumentando porcentualmente el número de suicidios
  • Las relaciones interpersonales se han vuelto más conflictivas
  • La intransigencia y la tolerancia crecen de manera alarmante

Este comportamiento tiene que ver con:

  • la desesperanza de que los problemas del día a día se puedan solucionar,
  • el ambiente político de intransigencia, amenazas, violencia verbal y física que se respira,
  • la caída de las expectativas de mejorar el nivel de vida.
  •  Las promesas incumplidas de los organismos públicos de mejorar la economía familiar, los espacios
    públicos y los servicios.

El pesimismo es una actitud paralizante de la vitalidad propia del ser humano para emprender acciones,estudios, trabajos y relaciones amistosas. El pesimismo no construye, destruye el ambiente de convivencia.
Su negativismo cierra las posibilidades de construir:

  • Una sociedad donde todos quepan.
  • Proyectos que ayuden a mejorar la vida de todos.
  • Relaciones personales y sociales sin exclusiones.

INCIDE invita a recuperar el sentido del humor, a la relación cordial y amistosa, como valores propios del
venezolano, para luchar contra la intolerancia y mirar con optimismo el futuro de este país contribuyendo a
mejorarlo con el esfuerzo de todos

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