Organizaciones que integran Diálogo Social hacen llamado a priorizar atención a los problemas de la gente

La paralización de la negociación facilitada por el gobierno de Noruega y el reciente anuncio de la firma de un llamado “Acuerdo Nacional» que no cuenta con la representatividad de la mayoría de los actores políticos y sociales del país, expresada sí, en una Asamblea Nacional, que alberga la diversidad de pensamientos y posturas políticas, de acuerdo con la voluntad manifestada por el pueblo de Venezuela en el año 2015, nos conmina a hacer la siguiente declaración:

  • Los ciudadanos, organizaciones y movimientos sociales que suscribimos este pronunciamiento consideramos que un acuerdo pacífico y negociado es la vía para avanzar con pasos firmes y sostenibles hacia la solución de la grave crisis que atraviesa el país. Un acuerdo que tenga como marco el respeto a los derechos humanos y a las instituciones, y cuyo norte apunte al restablecimiento del sistema democrático que garantice la participación de la mayor cantidad de actores políticos y sociales para contar con la representatividad necesaria, incluyendo a la Asamblea Nacional; todo esto con el claro objetivo de llevar a cabo unas elecciones presidenciales libres, transparentes y auténticas que resuelvan la crisis de gobernabilidad que hoy enfrenta la nación.
  • Nuestro compromiso, trabajo y acciones se han enmarcado en la promoción y apoyo a una solución pacífica y negociada, dentro del marco constitucional y, que promueva el encuentro de la diversidad y pluralidad de actores políticos, sociales y económicos que están presentes en la Venezuela actual. La legitimidad y efectividad de las negociaciones, los acuerdos y el diálogo requiere de procesos plurales y transparentes en los que participen la diversidad y complejidad de actores que hacen vida en el país.
  • Instamos a todas las partes a trabajar de forma conjunta en la búsqueda de un Acuerdo Nacional Amplio que debe contar con el respaldo de la Asamblea Nacional; solo así podrá generar confianza y ofrecer soluciones creíbles a la crisis humanitaria que azota al país, en lugar de profundizar y prolongar el conflicto político. El parlamento nacional es la instancia que más de 14 millones de venezolanos escogieron como centro de debate y acuerdo en las elecciones del 2015.
  • Consideramos necesario que el mecanismo de negociación promovido por Noruega sea reactivado a la mayor brevedad posible, rediseñando su composición y funcionamiento con el fin de facilitar la inclusión de nuevos actores nacionales e internacionales que puedan fortalecer el proceso y que permitan la incorporación de propuestas de los distintos sectores de la sociedad : educadores, trabajadores, estudiantes, gremios, empresarios, comunidades indígenas, movimiento feminista, campesinos, organizaciones de la sociedad civil y comunidades entre otros.
  • Una negociación de alto nivel de tipo estructural es una condición necesaria pero no suficiente para recuperar la institucionalidad democrática. Es posible emprender otras negociaciones y alcanzar acuerdos sectoriales que involucren a los actores políticos para abordar las gravísimas consecuencias de la crisis en la población venezolana con un enfoque despolitizado, de modo que la solución construida no pueda ser utilizada para las narrativas particulares.
  • Exhortamos a la Junta Directiva de la Asamblea Nacional a la creación de una mesa de entendimiento nacional que pueda alimentar la dinámica del mecanismo de negociación y garantizar la inclusión de todos los actores políticos y sociales.
  • Vemos positivamente el regreso del PSUV y sus aliados a la Asamblea Nacional, para cumplir con el mandato de sus representados. Es necesaria ahora la mayor voluntad política de todas las partes para lograr regularizar el funcionamiento del parlamento, a la vez de garantizar el respeto de sus decisiones por el resto de los poderes públicos, para desde esta institución producir las transformaciones necesarias para recuperar la normalidad democrática y humana a la que aspiran todos los venezolanos.
  • Igualmente valoramos positivamente la propuesta realizada por la Asamblea Nacional, en el mecanismo promovido por el reino de Noruega, para la conformación de un Consejo de Gobierno de Transición Plural, que asegure la participación de todos los sectores, dé respuesta inmediata a la severa crisis nacional y conduzca al país a la celebración de unas elecciones presidenciales libres cuyo resultado logre la gobernabilidad necesaria para dar soluciones a la grave crisis que atraviesa la nación.
  • La construcción de un proceso de negociación inclusivo con acompañamiento de la Comunidad Internacional que dé sostenibilidad a los acuerdos y permita reconstruir el tejido social entre los venezolanos es una tarea y una responsabilidad impostergable. 7 de octubre de 2019
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